De la tristeza con alegría
LA HISTORIA QUE NUNCA ESCUCHASTE
(De R. Hurt.)11-08-2011
todos los derechos reservados.
Me es imposible no estar triste
Cuando quiero hablar de la tristeza
Y aunque muchos piensan que la entienden
Ninguno de ellos en su significado acierta.
Quien no la ha sentido en invierno
Cuando duele más allá del cuerpo
En momentos en que hay un vacío
O cuando perdemos otro sentimiento.
Algunos le gritan que es mala
Que se vaya de una vez y que se aleje
Sin entender la realidad de su causa
Sin preguntar el por que está presente.
Pero hoy te voy a contar
La historia de una princesa celestial
De piel muy blanca y ojos azules
Y de un cabello negro espectacular.
Veía tras de su oscura ventana
A los seres humanos alegres pasar
No podía exponerse a la luz
Pues no lo permitía su extraña enfermedad.
Le gustaba mucho las alegres sonrisas
Y reía a solas divertida en su alcoba
Se reía de la ternura, del amor y la caridad
Y a carcajadas brincaba de felicidad.
Un día presenció algo extraño
Parada frente a aquella ventana oscura
El amor se había roto en un corazón
Y el llanto no cesaba en esa alma pura.
Desconsolada corría de un lugar a otro
Con el dolor de la perdida en su memoria
Su amado se había ido para siempre
Justo un día antes de tan esperada boda.
Ella se quedó helada al ver esto
Se congelaron sus entrañas y se paralizó su cuerpo
Se sintió contagiada de tal desgracia
Y el temblor inundó hasta sus pensamientos.
Pero ella, como es pura y llena de energía
Salio del coma momentáneo y aclaro sus ideas
Se decidió a hacer algo ese día
Y no dejar que la alegría se perdiera.
No le importó maldición alguna
Ni enfermedad rara o alguna queja.
Blanca ella como el color de su túnica
Salió rauda a consolar a la doncella.
Lo que sucedió en ese momento fue realmente extraño
Atravesó ella la puerta sin siquiera moverla
Y a la velocidad que iba atravesó la pared también
No comprendía lo que sucedía pero eso no la iba a detener.
Es que era ella un ser lleno de amor, ternura y compasión
Que en poco tiempo se volvió pura energía.
Su tiempo pasó mientras miraba por la ventana
Que ni el dolor ni el sufrimiento de su muerte recordaba.
Quiso ser cómplice de la alegría
Y tocar lo mas profundo de tu ser
Se dirigió en la calle a la mujer desesperada
Y fuertemente la abrazó haciéndola detener.
Por fin la joven desahogó sus penas
Y calmó la desesperación de su continuo correr
Lloró y lamentó todo lo que debía
Y siempre bajo el consuela de aquella blanca mujer.
Desde ese día ella dejó ese negro cuarto
Y dejo de mirar tras un cristal oscuro a la gente
Tan llena de energía pura y eterna
Decidió acompañar a todo aquel que no esté alegre.
Por que la tristeza es distinta a la pena y al dolor
Ella va a nuestra ayuda y nos consuela en silencio
Nos habla muy despacio para que podamos entender
Que hay cosas que pasan por que tienen que suceder
Nos hace tomar esa pausa necesaria para corregir
Es por fin tocar fondo y levantarnos listos para salir
Es escucharte a ti mismo desde fuera del abismo
Es también estar consciente de que lo peor ya pasó
Es un suspiro parecido más a un hipo
Que suelta un niño como auto reflejo
Cuando juega tranquilo y sereno
Después de un largo y penoso llanto.
La tristeza es de género femenino
Por que te trata como una madre trata su niño
Te consuela cuando hay dolor, te cuida, protege y cura
Y te deja suelto en el mundo, feliz; para que siga aprendiendo.
Ahora, cuando te sientas envuelto por la tristeza
Sabrás con certeza que el dolor y la pena ya pasó
Y que más bien la alegría y la felicidad están cerca
Pues cuando ella te sienta nuevamente curado
Te dejara libre a la primera sonrisa
Y correrá nuevamente vestida de blanco
A consolar al próximo que lo necesita.
***
todos los derechos reservados.
Me es imposible no estar triste
Cuando quiero hablar de la tristeza
Y aunque muchos piensan que la entienden
Ninguno de ellos en su significado acierta.
Quien no la ha sentido en invierno
Cuando duele más allá del cuerpo
En momentos en que hay un vacío
O cuando perdemos otro sentimiento.
Algunos le gritan que es mala
Que se vaya de una vez y que se aleje
Sin entender la realidad de su causa
Sin preguntar el por que está presente.
Pero hoy te voy a contar
La historia de una princesa celestial
De piel muy blanca y ojos azules
Y de un cabello negro espectacular.
Veía tras de su oscura ventana
A los seres humanos alegres pasar
No podía exponerse a la luz
Pues no lo permitía su extraña enfermedad.
Le gustaba mucho las alegres sonrisas
Y reía a solas divertida en su alcoba
Se reía de la ternura, del amor y la caridad
Y a carcajadas brincaba de felicidad.
Un día presenció algo extraño
Parada frente a aquella ventana oscura
El amor se había roto en un corazón
Y el llanto no cesaba en esa alma pura.
Desconsolada corría de un lugar a otro
Con el dolor de la perdida en su memoria
Su amado se había ido para siempre
Justo un día antes de tan esperada boda.
Ella se quedó helada al ver esto
Se congelaron sus entrañas y se paralizó su cuerpo
Se sintió contagiada de tal desgracia
Y el temblor inundó hasta sus pensamientos.
Pero ella, como es pura y llena de energía
Salio del coma momentáneo y aclaro sus ideas
Se decidió a hacer algo ese día
Y no dejar que la alegría se perdiera.
No le importó maldición alguna
Ni enfermedad rara o alguna queja.
Blanca ella como el color de su túnica
Salió rauda a consolar a la doncella.
Lo que sucedió en ese momento fue realmente extraño
Atravesó ella la puerta sin siquiera moverla
Y a la velocidad que iba atravesó la pared también
No comprendía lo que sucedía pero eso no la iba a detener.
Es que era ella un ser lleno de amor, ternura y compasión
Que en poco tiempo se volvió pura energía.
Su tiempo pasó mientras miraba por la ventana
Que ni el dolor ni el sufrimiento de su muerte recordaba.
Quiso ser cómplice de la alegría
Y tocar lo mas profundo de tu ser
Se dirigió en la calle a la mujer desesperada
Y fuertemente la abrazó haciéndola detener.
Por fin la joven desahogó sus penas
Y calmó la desesperación de su continuo correr
Lloró y lamentó todo lo que debía
Y siempre bajo el consuela de aquella blanca mujer.
Desde ese día ella dejó ese negro cuarto
Y dejo de mirar tras un cristal oscuro a la gente
Tan llena de energía pura y eterna
Decidió acompañar a todo aquel que no esté alegre.
Por que la tristeza es distinta a la pena y al dolor
Ella va a nuestra ayuda y nos consuela en silencio
Nos habla muy despacio para que podamos entender
Que hay cosas que pasan por que tienen que suceder
Nos hace tomar esa pausa necesaria para corregir
Es por fin tocar fondo y levantarnos listos para salir
Es escucharte a ti mismo desde fuera del abismo
Es también estar consciente de que lo peor ya pasó
Es un suspiro parecido más a un hipo
Que suelta un niño como auto reflejo
Cuando juega tranquilo y sereno
Después de un largo y penoso llanto.
La tristeza es de género femenino
Por que te trata como una madre trata su niño
Te consuela cuando hay dolor, te cuida, protege y cura
Y te deja suelto en el mundo, feliz; para que siga aprendiendo.
Ahora, cuando te sientas envuelto por la tristeza
Sabrás con certeza que el dolor y la pena ya pasó
Y que más bien la alegría y la felicidad están cerca
Pues cuando ella te sienta nuevamente curado
Te dejara libre a la primera sonrisa
Y correrá nuevamente vestida de blanco
A consolar al próximo que lo necesita.
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