“QUE
LOCO”
(De Rudy Hurt.)
-Y ¿Quien vive de recuerdos?.
Quien seria capaz de pasarse toda una vida recordando un pasado. Un pasado que
nunca pudo tener futuro. Es como agonizar lentamente por lo que pasó y repetir
inconsciente ese dolor, pero muy inconsciente. No es que me guste, es solo que
encontré una forma de acostumbrarme y así aprendí a vivir.
-Pero ¿Sabes algo de amores?-.
-Claro que sé, y tal vez más que
muchas personas-.
-¿Crees que el amor es sinónimo
de dolor o sufrimiento?-.
-No, creo que el amor es algo que
se aprende a apreciar mientras mas has sufrido-.
-Es una idea errada y lo sabes-.
-Tal vez, pero es mi idea y la
escogí así-.
-¿Recuerdas algo de tu pasado?-.
-Recuerdo muchas cosas doc. Tendrás
que ser mas especifico-.
-Me refiero al amor-.
-Si, claro que si. No es que
tenga una mente prodigiosa, mas bien es que, lo que recuerdo del amor, no a
pasado mucho tiempo-.
-¿Has amado realmente?-.
-Uhm… si te refieres a parejas,
lo sincero seria decirte que una vez empecé a amar y cuando las cosas llegaron
a mi mente y mi corazón de una forma desesperada, traté de acelerar el proceso-.
-¿Como que acelerar el proceso?-.
-Si, déjeme explicarle primero el
significado de amor-.
-Bien, continúa por favor-.
-El amor, como yo lo veo, es un
sentimiento (y no me vea con esa cara de baboso), es un sentimiento que se va
creando con el paso del tiempo, es ese nexo, esa conexión que se va
fortaleciendo día tras día, es una comunión que se crea y genera una alianza
muy fuerte entre los individuos o seres-.
-Interesante, pero no te estarás
confundiendo con la “rutina”-.
-No, para nada. La rutina es
parte también del amor, no veo por que apartarla, sin una rutina no se puede
generar una costumbre y es allí donde se fortalece el amor, cuando dejas tu
mundo y entras en uno nuevo, uno compartido y ambos llegan a ser parte mutua de
ello-.
-Tienes mucha razón. Hay mucha
verdad en lo que dices-.
-Lo sé, por eso mismo le insisto
doctor; no estoy loco-.
-¿Quien te a dicho que estas
loco?-.
-¡Hay por favor!, cree que no me
doy cuenta de las caras de todos ustedes cuando me miran. Las enfermeras
parecen que ven a un paciente Terminal cuando pasan frente a la entrada de mi
habitación. Es mas, a algunas, hasta parece que les doy asco-.
-No digas eso Abraham.-
-Y ¿Quien chucha es Abraham?-.
-No te expreses así, ¿Estás
molesto?, ¿sientes ira?-.
-No doctor, no estoy molesto,
solo siento un poco de coraje por que todos ustedes piensan que estoy loco. ¡Y
NO LO ESTOY!-.
-Eso no es cierto Abraham, aquí
no hay locos, todos son pacientes-.
-Y dale con lo de Abraham. Se lo
voy a repetir una vez más Dr. “NO. ME. LLAMO. ABRAHAM”-.
-OK, entonces dime, ¿Como te
llamas?-.
-… Yo… Este… No lo recuerdo-.
-¿No lo recuerdas? ¿O no quieres
aceptar que ese es tu nombre?-.
-LA PUTA MADRE DOCTOR. ¿YA VÉ?.
Usted piensa que estoy loco-.
-No amigo, usted no está loco-.
-Así, ¿entonces por que me tiene
amarrado a esta camilla? ¿Ah?-.
-Por que intentaste golpear a una
enfermera-.
-¿QUÉ?, ESO ES MIERDA DOCTOR,
PURAS MIERDAS!. Jamás intentaría hacerle daño a alguien y menos a una
enfermera-.
-Con esa actitud no llegaremos a
ningún lado-.
-jajaja QUE CAGADA, usted doctor
puede irse a… -.
-Cuidado con lo que vas a decir-.
-DIGO. Que usted puede irse a
donde quiera, en cambio yo estoy amarrado a esta puta camilla, en este puto
cuarto, en este puto hospital sin saber ¡Por qué!-.
-Cálmate. Deja de moverte así que
solo atraerás a los de seguridad y te van a sedar-.
-¡VAYASE A LA PUTA MADRE QUE LO
PARIO!, ¡HIJO DE PERRA!-.
-Bueno creo que eso fue todo,
llamaré a los de seguridad. ¿Aló? ¿Enfermera?-.
-Está bien doctor, lo siento, en
verdad lo siento mucho. Le pid… Le pido… que me perdone-.
-Está bien. … ¿Qué te pasa?
¿Estás llorando?-.
-Ah… Inhalo… Exhalo… Y después no
quiere que le responda como se merece-.
-Es que nunca antes te había
visto llorar-.
-¿Como que nunca antes? ¿Cuánto
tiempo llevo acá?-.
-mas de un mes. Con esta van a
ser cinco semanas-.
-¿Que?... No puede ser. ¡ESO ES
IMPOSIBLE!-.
-No llores. Y deja de hacer el
esfuerzo por desatarte, es físicamente imposible. Esas correas son de cuero
reforzado; en especial las de tu pecho, brazos, muñecas, cintura, muslos y
tobillos. Las de tu cuello y frente son de caucho recubierto con poliéster-.
-POR EL AMOR DE DIOS, Doctor, se
lo imploro. DÉJEME SALIR.-
-Ahora crees en Dios? Ayer me
dijiste que no.-
-No recuerdo ni que pasó en la
mañana doctor, menos lo de ayer ¡NO JODA!-.
-Bueno eso es todo. Llegó la hora
de irme-.
-No doctor, no se vaya por favor.
Mire, ya estoy mas tranquilo-.
-Amigo mío, tengo una familia y
una vida allá afuera. Mira mi anillo-.
-Que basura. Y yo aquí amarrado
como una rata de laboratorio infestada-.
-Lo siento amigo, mañana vendré
muy temprano, se lo prometo. Ahora le daré unas pastillas para que duerma como
un bebe-.
-No quiero esas porquerías. Le
dije que no las traiga, es en vano por que las escupiré-.
-Si no las va a tomar, hay otras
formas de que estas pastillas terminen dentro de usted y la verdad, no se la
recomiendo-.
-¿Qué?. Está bien. Me las tomaré
doctor, pero por favor no se vaya. Por lo menos, hasta que hagan efecto las
cápsulas. ¿Si?-.
-Bien. Está bien, me quedaré-.
-Gracias Doctor-.
-Voy a sacarte los seguros de la
cabeza y cuello para que puedas tomar las pastillas, pero prométeme que no vas
a ponerte violento. ¿Estamos?-.
-Si doctor, no se preocupe-.
-O sino ya sabes. Esas pastillas
van a tener que entrar por la puerta falsa y nadie le va a hacer el favor de molerlas-.
-Si Doctor, no tiene que
repetirlo. Ya lo sé. Además, quiero mantener mi virginidad-.
-Virginidad ¿eh?-.
-¿Qué?-.
-Eso crees, que eres virgen, por
allí-.
-¿Qué?-.
- jaja, nada nada. Quita esa
cara, solo bromeaba-.
-jaa… jaa… A la hora que se pone
gracioso doctor-.
-Antes de darte las pastillas
respóndeme a la pregunta. ¿Crees o no?-.
-Que, ¿En Dios?-.
-No… En los unicornios verdes.
Claro que me refiero a Dios-.
-Por que no me desata y lo
averiguamos ¡Pendejo!-.
-OK, discúlpame. Claro que me
refiero a Dios-.
-Doc. No sé que le respondí ayer
o si me mal interpretó, pero déjeme decirle que si creo en Dios. Creo en, no
solo un ser superior, sino, que son varios y lamentablemente las religiones
organizadas han tratado de manipular esta información por siglos,
manteniéndonos en la absoluta ignorancia. No creo en los dogmas de los hombres
creados para distorsionar nuestro lado espiritual. Doctor, no solamente hubo un
tiempo en que los dioses vivían con los hombres, sino que lo hacen hasta ahora.
Ellos están entre nosotros y aun nos gobiernan-.
-O sea, tu crees que Yavé Jehová
son varios-.
-No le pongas nombre si no estas seguro
doc. Ahora le llaman Yavé, Jehová, Yauaj, Yóshua, IEOUA, EA, NUDINMUD, ENKI,
ENLIL, MARDUK. Tuvo muchos nombres de acuerdo a las distintas culturas, pero
inclusive ellos le rendían pleitesía a su padre Ánu el celestial y, aun este
Ánu creía en un padre creador de todo. Y aunque no hay pruebas de que lo hayan
conocido, si hay registro de un tal Galzu que parecía obrar en su
representación-.
-Azu… Me dejaste sin palabras. Yo
solo quería saber si creías o no-.
-Claro que creo doctor-.
-Me da gusto verte sonreír-.
-El saber todo esto me da paz
doctor. La fé es muy poderosa, pero el conocimiento lo es mas aun. Y espero el
día en que, finalmente, el conocimiento nos libere-.
-Que así sea amigo mío, que así
sea. Ahora campeón a tomarse sus cuatro píldoras para que duerma como un
angelito-.
En ese instante el paciente se sienta en la camilla y recibe el vaso de
agua con una mano y el vaso con las pastillas con la otra. El doctor aun
sonriendo se los dá y se voltea para quedarse paralizado por un instante y voltear
lentamente con cara de espanto y temblando.
-Jeje, no se asuste doctor, no le
voy a hacer daño-.
-Pe pe pero… ¿Como es posible?.
Por favor no me hagas daño-.
-jajaja Vamos, respire doctor
respire. Uy doc. Usted si que estás pálido, pálido-.
-Por favor, tengo familia, tengo
una esposa y una pequeña hija que dependen de mí-.
-¿A si? ¿Cómo se llama su
esposa?-.
-Ella se llama Sara y -.
-No me diga. Seguro su hija se
llama Nicole, ¿verdad?-.
-¿Cómo lo sabe?-.
-Hay vamos doctor, mire mi
anillo, yo soy el casado-.
El doctor mira sus manos y ya no
tiene el anillo de compromiso.
-¿Qué? ¿Pero que rayos pasa aquí?-.
-Vamos doc tranquilícese. Mire,
voy a tomar mis pastillas y le dejo un poco de agua ¿si?. ... Eso es, tome, con
calma, no se vaya atorar, tome todo, todo o sino voy a tener que metérselo por
el culo-.
-Pe… pe… ¿Quée?-.
-Si, y no va haber nadie quien le
haga el favor de moler el vaso-.
-Pe… pe… ¿Quéee?-.
-JAJAJAJAS JAJAJAS vamos hombre,
no ve que es divertido JAJAJAJA, ¡PUES NO, NO ES, DIVERTIDO¡. Ahora siéntese-.
-Por favor no me mates amigo-.
-jaja Así que usted cree que es
mi amigo. En cinco semanas que me conoce ya cree que es mi amigo-.
-Por favor, por favor, me duele
la mandíbula, suéltame por favor-.
-El dolor es solo una perspectiva
primitiva y ridícula que hace reaccionar a tu cuerpo para mantener tu patética
vida, es lo que se llama instinto de supervivencia-.
-Por favor, ten piedad, tengo
familia-.
-Y Dale con lo mismo, ya te dije
que yo soy el casado, no tú-.
-No, eso no es posible, no entiendo
nada de lo que pasa-.
-Dime doc. ¿Qué se siente?-.
-Esto no está pasando, esto no es
verdad-.
El paciente se acerca rápidamente por detrás de la silla donde está
sentado en doctor y levantándole la cara le habla muy cerca a la oreja.
-Ajá. La negación es el primer
síntoma de tu falta de aceptación de la realidad-.
-¿Qué? ¿Qué dijiste?-.
-¡OLVÍDALO! Ni yo entendí lo que
dije. Pero dime, ¿Que se siente?-.
-No lo se, es como una especie de
mareo-.
El paciente corre nuevamente hacia la silla en la que el doctor está
sentado y lo empieza a girar y girar muy rápido diciéndole:
-¡Si! Es una especie de mareo, de
vértigo constante, un desvanecimiento de la realidad y del espacio tiempo, un
aturdimiento en tu vida en esta dimensión que ocupa tu foking masa-.
-Para por favor, para-.
-Ya paró hace rato. Mira, abre
los ojos-.
-No, aun se siente el vértigo-.
-¿EL VERTIGO? ¿EL
DESVANECIMIENTO?, ¡el aturdimiento, el mareo!...-.
-Ya basta por favor, ya basta-.
-No te preocupes, esa sensación
se irá. Dentro de mucho tiempo, pero al final se irá-.
-¿No, no se está yendo?-.
-Dime, sientes frió verdad-.
-Si, hace mucho frió-.
-Te sientes como un niño
perdido-.
-Si, me siento extraviado-.
-Tienes miedo-.
-Si, tengo mucho miedo-.
-La sensación de confusión te
invade-.
-Si, has que se detenga por
favor-.
-No estás solo doc, aquí estoy
contigo, mira, mira esto-.
Lleva al doctor jalándolo de su
silla donde aun permanece sentado y temblando hasta el frente, donde hay un
supuesto abismo.
-Mira doctor, mira hacia abajo,
ves cuan profundo es este abismo-.
-No quiero ver, no quiero ver, no
te alejes de mí, no te voy a soltar-.
-Vamos doc, estoy contigo, además
me estás abrazando muy fuerte. Tan fuerte que no me dejas respirar-.
-Vamos, mírame, mírame a los
ojos-.
-Si, te veo, te veo, por favor no
me dejes caer en esta sensación y líbrame de todo lo demás-.
-Amen doc-.
-Amen amigo-.
-¡CUIDADO CON EL ABISMO!-.
-No por favor no no, ya no-.
-Ya se Doc. Tengo una idea-.
-Que-.
- mira, aquí hay un lugar donde
no te caerás nunca-.
-Está seguro Amigo-.
-Claro doc-.
-Pero es una camilla-.
-No querido doctor, no es una
camilla, mira. Tiene estas correas de cuero reforzadas y además estas dos
correas para el cuello y la cabeza de caucho cubierta con poliéster. Mira, mira
como lo jalo, es realmente resistente-.
-se ve realmente resistente, ¿podrías
llevarme para probarlo?-.
-Claro, vamos. Agárrate bien de
la silla, no queremos que te caigas-.
-Despacio amigo-.
-Eso es. Mira. Agarra las
correas-.
-Es verdad amigo son muy fuertes
y por mas que lo jalo no se daña-.
-Lo vez, que te parece si la
pruebas, así sabrás si realmente es seguro-.
-¿crees que funcione?-.
-Claro que si. Anda pruébala,
aunque sea solo con un par de correas, si no te convence, buscaremos otra
cosa-.
-Está bien, ayúdame a subir. Ahora
ponme un par de correas-.
-Mira, empezaremos con la de la
cintura y la del pecho, pero no la voy ajustar mucho-.
-No, no, por favor amigo ajústalas
bien, no me quiero caer-.
-Está bien. Como usted ordene
doctor. ¿Qué tal? ¿Como se siente?-.
-Sabes, me siento extraño, pero más
seguro. Aun puedo mover mis piernas y mis brazos y me da un poco de nervios.
Amárralas también por favor-.
-OK. Y ahora ¿como se siente
doc?-.
-Es fantástico, ahora casi no me
puedo mover. Me siento mucho mas seguro. Pero no te olvides de mi cabeza y mi
cuello-.
-Seguro que esas también quiere
te las ate-.
-Por supuesto amigo mío, no
quiero perder mi cabeza por nada del mundo jeje-.
-Está bien. Y ¿también las quieres
bien ajustadas?-.
-Jajaja no pues amigo, una cosa
es tener miedo de caer y otra que sea un idiota. Si las aprietas bien me cortas
la respiración y me moriría ¿No crees?-.
-Pues claro. Tiene razón. Jajaja
Que inteligente que es usted doc. Por eso es que usted es el “DOCTOR” doctor.-
-Así es amigo. Gracias por tu
ayuda, ahora si voy a poder descansar tranquilo-.
-Muy bien. Entonces. ¿Le dejo la
luz prendida?-.
-Por supuesto que no tontin, es
mejor dormir en un ambiente totalmente oscuro-.
-Muy bien doc. En un rato pediré
que le traigan sus pastillas-.
-No amigo, yo no necesito
pastillas, esos químicos producen cáncer-.
-Eh… Entonces su… ¿Magnesol?-.
-Eso si. El magnesio es perfecto
para el buen funcionamiento del cerebro-.
-Está bien doc, enseguida lo
traigo-.
EL paciente cierra la puerta con gestos de estar muy agotado y detrás
lo esperaba una enfermera.
-Señor, ¿está bien?-.
-Si señorita enfermera. Por favor
tráigale al paciente un vaso con agua tibia y déle una dosis de ritalin y dos
clonacepan. ¿Entendido?-.
-Si señor-.
-Ah. Y espero que no se le vuelva
a escapar ese loco-.
-Pierda cuidado señor, eso no
sucederá-.
-Muy bien-.
-Señor-.
-Y ahora que pasa-.
-Su esposa Sara llamó señor, dijo
que lo estaba esperando para llevar a Nicole al dentista-.
-Rayos. Hoy era su cita-.
-Pero dijo que no se preocupe que
ella vendría a recogerlo y que la espere listo-.
-OK entonces aprovecharé para
darme un baño y cambiarme que estoy echo un asco-.
-jiji-.
-Señorita de que se rie-.
-Es que usted es muy buen actor
señor. ¿Nunca ha pensado dedicarse ala actuación?-.
-No, soy muy malo en eso, además
a nadie convencería-.
-A mi me convenció totalmente-.
-¿En serio?-.
-En serio. Si por un momento me
puse nerviosa, parecía que usted estaba más loco que el propio paciente-.
-jajaja. ¿Actuación no?. No, yo
prefiero dedicarme a algo de verdad. Eso de la actuación son niñerías-.
-Señor, pero le puedo tomar una
foto para publicarlo-.
-Eso jamás pasará-.
-Pero le puedo invitar un café-.
-Eso si mira tú. Te acepto el
café-.
-Pero luego nos tomamos un selfi
para mi feisbuc.
-¡NOOO!-
-Está bien, solo el café-.
Ambos se van por el largo pasillo rumbo a la cafetería. Ella sostiene
muchos papeles entre sus manos mientras el verdadero doctor se va sacando la
camisa de paciente mojada de sudor y el verdadero demente duerme plácidamente
hasta empezar a roncar.
FIN.
*
**
***
No hay comentarios:
Publicar un comentario